Las reuniones familiares son invariablemente una locura, tengas la familia que tengas, sean pocos o muchos, se lleven bien o mal; el punto es que siempre se celebra el mismo drama de siempre, es casi parte de la tradición, cenamos pavo todas las navidades, así como hacemos el mismo drama todas las navidades...
Lo preocupante aquí no el drama de siempre, porque es tradición y ustedes saben que las tradiciones hay que respetarlas y conservarlas... pero una cosa es que "uno se muera y se vaya al infierno, y otra es que todo mundo aquí en la tierra se entere" (Xavier Velasco, Diablo Guardián)
Honestamente siempre me ha preocupado invitar gente a mi casa de locos, yo ya estoy acostumbrada y hasta lo veo venir, pero los demás no, entonces siempre que comenzamos con las tradiciones de la temporada siento una mezcla de alivio y tristeza, alivio de no haber invitado a nadie a presenciar el show, tristeza porque tengo una casa inmensa que me encanta compartir.
¿Habrá alguien que esté dispuesto a soportar a mis monstruos de tres cabezas?
4 comentarios:
Mi estimada Lotte, nosotros también estamos muy ocupados y desconcertados con nuestros propios monstruos de tres cabezas. Y lo que es peor, algunos tenemos incluso monstruos de ninguna cabeza. o_O
Estoy seguro que más de un "alguien" estaría dispuesto... un abrazo desde ciudad real mi estimada char..
Romano, tienes razón, los monstruos sin cabeza son peores que los de tres.
Roberto, un gusto leerte por aquí, te mando un abrazo desde el pueblito frente al lago.
Publicar un comentario en la entrada